"Si no corremos somos caca de vaca"¡Y qué razón tenía Mendilibar cuando lo dijo! Porque da igual que se trate del Real Valladolid o de los Rabones (ambos en situación decadentemente parecida ahora mismo), el esfuerzo se premia y la desidia se condena con la derrota en el mejor de los casos, y con la humillación si las cosas se dan mal como mal se han dado sobre el cemento del Ruiz Hernández en estos cuartos de final del torneo decano.
Rabones debe recuperar su espíritu si quiere volver a ser grande. Correr sobretodo, sacrificarse por el compañero, sudar la zamarra y ganar los partidos en el campo en lugar de en los pasillos de la facultad. Para eso debemos corregir la defensa (asignatura pendiente desde primero) y afinar en ataque.
Debemos volver a sentir la camiseta para que el trofeo del VI Torneo de Periodismo no se escape de nuestras manos.